sábado, 29 de diciembre de 2007

CAPITULO VIII: "EVOCACIÓN"

s Esta hermosa imagen de uno de los famosos naranjos sevillanos, está tomada por mí en mayo de 2006 en el Prado de San Sebastián, en Sevilla.







"SEVILLA" - Isaac Albéniz



Intérprete: Alicia de la Rocha





Alegres evocaciones, íntimos sentimientos...

Caminando una vez más por las calles de Sevilla, por esas bellas calles, tan diversas, de tan diferente aspecto, unas recoletas y misteriosas, donde te puedes imaginar que en un momento dado se cruzarán contigo hombres de capa y espada, (ahí situó José Zorrilla a su famoso “Don Juan”), calles muy estrechas, sombrías (que no tristes), bien cuidadas; sus casas tienen un aspecto impecable como señoronas acicaladas que esperan visita importante y así es, porque todos los que contemplamos sus rostros nos quedamos arrobados al observar su anciana belleza. Magia, misterio, intimismo, aventura, refugio de enamorados… todo un placer sensual y visual.
Otras son grandes espacios llenos de luz y color, con esos naranjos plenos de sus frutos que dan un colorido muy especial, muy propio de esas tierras bellas y luminosas, sus bellos parques que son una delicia por su espesa vegetación que nos proporciona un alivio impagable a las horas de fuerte calor, las grandes plazas, sus fuentes, las calles espaciosas enormemente anchas …se me ocurre pensar en todo esto que ya venimos comentando…EL COLOR, sí, el color de la naturaleza, el color y la alegría de su luminosidad o sus tonos apagados, melancólicos, delicados, íntimos, misteriosos… toda la gama de esa maravilla que es el color y sus múltiples matices.
Hemos estado viendo como el timbre, esa cualidad del sonido por la cual reconocemos la procedencia del sonido y que es el que le da color, pero que ya apuntaba yo que no era solo el que definía el color musical, hay otros aspectos musicales que enriquecen aún más ese colorido, esa personalidad y esa expresividad que el autor desea transmitir.
Estoy hablando de las tonalidades. Ya la propia palabra es por sí misma muy descriptiva.
Los sonidos se pasean por escalas musicales en diferentes tonalidades. Pueden ser tonalidades Mayores y tonalidades menores. Vamos a ver como es esto y para qué sirve.
Aplico aquí lo de “sentir antes que aprender”, así que trataré de haceros llegar estos conceptos por medio de la palabra escrita de forma lo suficientemente gráfica que os provoque imágenes que además es un ejercicio mental óptimo.
Imaginemos que tenemos unas cartulinas de diferentes colores vivos y alegres: rojo, verde, amarillo, naranja… y una plantilla con la figura, por ejemplo, de una manzana . Elegimos el color rojo y recortamos una manzana con la plantilla, luego otra con otro color diferente, amarillo y otra igual pero de color naranja
Son todos las manzanas iguales? Vaya dilema…si y no, porque son iguales en cuanto a que están hechos con la misma plantilla, pero son de diferente color, luego son y no son iguales…solo los diferencia el color.
Esto es lo que les pasa a nuestras escalas musicales, son iguales…pero no su color, su mensaje es diferente.
Una escala musical es una serie de sonidos que tienen una distancia entre sí determinada, fija. La distancias sonoras se nombran como tonos y semitonos (medios tonos) y estas distancias se tienen que cumplir siempre, empiece por el sonido que empiece. Esto sería la plantilla de las escalas, tienen todas que ajustarse a ese modelo, a esa “plantilla”.
En las escalas Mayores la “plantilla” la determina la escala que empieza por la nota DO:



DO (1tono) RE (1 tono) MI( ½ tono) FA (1 tono) SOL (1 tono) LA (1 tono)SI ( ½ tono) DO
y su esquema sonoro es:
1 TONO–1 TONO–SEMITONO–1 TONO–1 TONO –1 TONO–SEMITONO
Esta es la “plantilla” MAYOR.



Estas distancias sonoras hay que respetarlas empiece la escala en la nota que empiece, pero todas tiene que ajustarse a esta plantilla. Evidentemente si la escala empieza con otro sonido que no sea DO ya no se cumplen las distancias sonoras, para ello hay que emplear unos signos llamados alteraciones (sostenidos, bemoles) para que estas distancias de tonos se puedan respetar.


Ahora imaginemos que tenemos cartulinas de diferentes colores, pero los colores van a tener otras tonalidades otro colorido más suave, más delicado, más triste también…y la plantilla va a ser una pera . Recortamos peras de color celeste, de color rosa, de color gris, de color malva…Son todas las peras iguales pero su color es diferente.



Las escalas menores la “plantilla” la determina la escala que empieza por la nota LA,
LA(1 tono)SI
(½ tono)DO(1 tono)RE(1 tono)MI(½ tono)FA(1 tono)SOL(1 tono) LA
y su esquema sonoro es:
1 TONO–SEMITONO–1 TONO –1 TONO - SEMITONO –1 TONO – 1 TONO
Esta es la “plantilla” MENOR.



Igualmente aquí se necesitan las alteraciones para las escalas que no empiecen por LA para que las distancias entre los sonidos respeten esta “plantilla”.



Qué deducimos de todo esto?
1 – que las tonalidades Mayores, al igual que las manzanas tiene un colorido brillante, vivo, alegre, y se emplean para dar a la pieza musical un carácter brillante, grandioso, alegre, solemne, optimista, en una palabra son EXTROVERTIDOS.
2 –que, al contrario, las tonalidades menores, al igual que las peras, tienen un colorido más suave, relajante, romántico, triste, temeroso… y se emplean para expresar sentimientos íntimos: amor, ternura, tristeza, dolor, odio, melancolía…son, pues, INTROVERTIDOS.
3 – que, sabiendo esto que os he mostrado es fácilmente reconocible a una simple audición de cualquier obra musical saber si está en una tonalidad mayor o menor en cuanto pongamos un poco de atención y veamos lo que esa música nos está transmitiendo. Si nos está expresando cosas íntimas es tonalidad menor, si nos está expresando situaciones brillantes, rotundas, alegres, es tonalidad Mayor.
Os recomiendo que hagáis la prueba con cualquier música que tengáis en vuestras casas, no importa que tipo de música sea, todas están sujetas a tonalidades (a excepción de músicas atonales). En las obras de música clásica, junto con el nombre de la obra, está expresada la tonalidad. Podrá ocurrir también que en un momento dado cambie de color, eso es que ha cambiado de tonalidad (como en el final del Bolero de Ravel *). A este cambio se le denomina en música MODULACIÓN. Este efecto es hermoso, le da a la obra mucho movimiento y se suele emplear para cortar la monotonía dando una sensación de frescura y brillantez.
Todo esto es de gran importancia para la expresividad, la personalidad, el colorido de una obra musical y los sentimientos que provoca en nosotros y, al pasear por la ciudad de Sevilla en tan diversos ambientes, unos mas íntimos, mas serenos, más evocadores…y por otros brillantes, profusión de colores vivos y alegres, me venía a la memoria compararlos con las tonalidades mayores y menores; evidentemente una deformación profesional, pero que me resultó interesante y placentera y me dió una dimensión más al contemplar esos bellos parajes.

MARIA DOLORES VELASCO

(*) La modulación a la que hago referencia es que la melodía cambia de tonalidad, se va a Mi Mayor y, por lo tanto, cambia el color musical. Esa tonalidad es la que ayuda a provocar esa grandiosidad que tiene el final. La tonalidad de Mi Mayor es brillante. Se puede facilmente observar porque unos 45’’ aproximadamente antes del final se nota claramente que la melodía “sube un escalón” ese efecto es el cambio , la modulación a Mi Mayor.

Copyright © Maria Dolores Velasco Vidal.






Safe Creative #1105119190150

1 comentario:

Carmen dijo...

Creo que la tonalidad y la modalidad es lo más importante y complejo de la música (quiero decir de la música "tonal") y está muy bien explicada en tu texto pues los ejemplos son muy "visuales".
Abrazos,
Carmen